Solidarité internationale

La experiencia de las cocinas colectivas de Quebec parece ser cada vez más reconocida en el mundo. ¿Sabías que las cocinas colectivas han compartido su experiencia con Francia, Haití, el Gabón, el Perú? El Regroupement des cuisines collectives du Québec (RCCQ) ha desarrollado relaciones de solidaridad y comparte su experiencia con el Perú y Malí. Al Gabón también le interesa la práctica de las cocinas colectivas en Quebec.

El comienzo de una larga historia…de cocina, con Malí

Recientemente, Malí ha recurrido a nosotros con el fin de conocer más sobre las cocinas colectivas y de estudiar la posibilidad de crear cocinas colectivas allá. La cocina colectiva es una idea que entusiasmó a la Maliense Selly Ouané, directora del organismo Woïyo Kondeye, durante su visita al simposio provincial 2006 del RCCQ.

De regreso en su país, Selly convenció a sus colegas que la cocina colectiva podría mejorar su salud, sus conocimientos y su situación económica. Pero ¿por dónde empezar?

Gracias al programa Uniterra, Woïyo Kondeye y el RCCQ se vuelven socios para intercambiar y apoyarse mutuamente.

Para el RCCQ, esta asociación es mucho más que una oportunidad de compartir nuestra experiencia, es también una forma de vivir la solidaridad internacional en las cocinas colectivas, de trabajar todos juntos para una mayor justicia social y autosuficiencia alimentaria.

En enero del 2007, el RCCQ se fue en una misión de dos semanas en Malí para entender la realidad y las necesidades de nuestros socios. Nos ha encantado ver cuán unidas y bien organizadas son las Malienses (jardín, taller culinario, secado). Woïyo Kondeye no es el único organismo que se interesó a las cocinas colectivas; varios organismos han entendido el valor de este proyecto y se han atrevido a aventurarse en ello. Es así que un comité de cocinas colectivas malienses se ha puesto en marcha.

Perú

En el 1988, el comité “Sueño”, compuesto de mujeres de la cocina colectiva de Hochelaga-Maisonneuve, reflexiona sobre un proyecto en el Perú. Han oído hablar de las cocinas colectivas allá e incluso han sido invitadas por una peruana, responsable de las cocinas colectivas en el Perú. El comité “Sueño” presenta un proyecto al organismo Développement et Paix, el cual es aceptado. Es así que, en noviembre del 1990, once mujeres viajan al Perú.

Allá, observan y experimentan las cocinas colectivas peruanas. Son profundamente impresionadas por su nivel de organización y su solidaridad. También se dan cuenta de la importancia para el cambio social y del peso político que representan las cocinas colectivas peruanas.

A su regreso, desean más que nunca organizarse en grupo provincial y desarrollar una relación de solidaridad entre las cocinas colectivas del Quebec.  Una primera reunión provincial de las cocinas colectivas se realiza y así nace el Regroupement des cuisines collectives du Québec.

En el 1995, en el marco de la investigación-acción, un intercambio Quebec-Perú es organizado. Esta actividad tiene como objetivo compartir los resultados de las investigaciones sobre las cocinas colectivas en el Perú y en el Quebec. Las representantes quebequenses participan a varias actividades y apoyan a las Peruanas en sus reivindicaciones. Comprenden mejor los modelos de desarrollo de las cocinas colectivas en el sur y en el norte.

En octubre del 2001, el RCCQ celebra el décimo aniversario de la primera reunión provincial de cocinas colectivas: “Dix ans…soulevons notre chapeau!” Más de 300 personas se reunieron para analizar el desarrollo de las cocinas colectivas y compartir su experiencia. Las representantes de la Federación de comedores populares de Lima asistieron al evento para dar a conocer sus cocinas colectivas.